El Grupo Werthein dueño de Directv en latam decidió que ya no basta con mandarte la señal, ahora quieren ponerte también el perol donde la ves. Sí, sacaron su propia línea de televisores inteligentes, y lo hicieron justo ahora que el Mundial 2026 se siente a la vuelta de la esquina.
El “hardware” del entretenimiento: ¿Qué trae?

No se volvieron locos con mil modelos; fueron directo al grano con un equipo de 50 pulgadas. Es ese tamaño “punto dulce” que cabe en cualquier sala de apartamento promedio sin que parezca que vives en un cine, pero que te permite verle hasta el sudor a los jugadores en 4K UHD.
Lo interesante es que no es solo una pantalla con una calcomanía pegada. Viene con Google TV (o Vidaa, según el mercado), lo que significa que el setup es una mantequilla.
Ya trae DGO (el antiguo DirecTV Go) preinstalado, así que es básicamente sacar de la caja, conectar al Wi-Fi y ya tienes los canales deportivos ahí mismo. Nada de estar peleando con tres controles remotos distintos como si estuvieras piloteando un Airbus.

La jugada estratégica: El timing es todo
¿Por qué ahora? Bueno, porque en Latinoamérica somos capaces de comer pan con agua un mes con tal de ver el Mundial en una pantalla que te haga sentir en el estadio. DirecTV sabe que su fuerte es el deporte y están aplicando la de “yo te doy el contenido y yo te vendo el envase”.
- Integración total: El gancho es que el televisor está optimizado para su plataforma de streaming. Si eres de los que vive pegado a los partidos de la Champions o la Liga, la fluidez de imagen está pensada para eso.
- Competencia feroz: En un mercado lleno de marcas chinas genéricas y gigantes como Samsung o LG, DirecTV apuesta a su base de clientes fieles que ya pagan la suscripción y quieren “todo en uno”.
- El factor local: Lanzar esto en marzo, a pocos meses de que ruede la pelota, es puro instinto de supervivencia comercial. Saben que el hype futbolero es el mejor vendedor del mundo.
Al final, es curioso ver cómo las empresas que antes solo nos daban “el cable” ahora quieren ser dueñas de todo el mueble de la sala. Habrá que ver si la calidad de imagen aguanta el trote de un domingo de fútbol maratónico.


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