Van todos los que están de nueva generación, buscando que la gente pruebe la "Inteligencia Asombrosa" de sus guerrero este año sin interrupciones publicitarias.
Durante años, las apps de movilidad nos vendieron la "libertad" de ser nuestro propio jefe, pero la verdad es que el algoritmo era el que mandaba: o agarrabas lo que te salía, o te bajaba el rating.
La IA llegó para salvarnos de nuestra propia flojera al leer las etiquetas de la ropa, y honestamente, ya era hora. Si tu lavadora sigue usando "perilla" y mucha fe, quizás es momento de aceptar que la tecnología sabe más de telas que tú.
Conectar el celular al espacio suena increíble, hasta que te das cuenta de que Jeff Bezos tiene menos puntería que un dardo en una fiesta de borrachos.

Samsung apuesta por más niñas TIC: El código no tiene género, pero el miedo sí (y hay que quitárselo)
A ver si entendemos que programar también es un superpoder femenino, y no, no necesita un filtro de flores para funcionar.
Al final, la tecnología no va a hacer el trabajo por nosotros, pero nos va a dejar de pie cuando el mercado se ponga más pesado. La pregunta incómoda es: ¿Tu empresa se está transformando o solo está esperando que el pasado regrese? Spoiler: El pasado no tiene señal.
El otro día, mientras esperaba mi café, veía a un tipo pagando con un QR pegado en un mostrador sin siquiera mirar si el código tenía un sticker encima. Así de expuestos estamos.
Un resumen de cómo el CEO global de Yango se sentó con emprendedores locales para entender por qué, si sobrevives al mercado venezolano, puedes conquistar el mundo.
Mientras todos celebramos que el internet en la casa por fin vuela, casi nadie se pregunta por dónde llega ese chorro de datos. Cirion Technologies maneja más de la mitad del tráfico internacional de Venezuela, recordándonos que la soberanía digital no es un discurso, sino un cable submarino bien puesto. A veces pecamos de ingenuos. Creemos que el Wi-Fi es una entidad mágica que...
La tecnología sin propósito es solo un juguete caro; estos proyectos son la prueba de que en Venezuela el 5G tiene cara de solución, no de lujo. El futuro no va a cargar más rápido si no hay ideas que valga la pena esperar.










