La privacidad en internet es como el agua de la ducha en Caracas: un día la tienes y al otro se fue sin avisar, si no es que tus datos privados ya están en el marketplace de tanto hackeo.


La privacidad en internet es como el agua de la ducha en Caracas: un día la tienes y al otro se fue sin avisar, si no es que tus datos privados ya están en el marketplace de tanto hackeo.
Conectar el celular al espacio suena increíble, hasta que te das cuenta de que Jeff Bezos tiene menos puntería que un dardo en una fiesta de borrachos.

Claude Mythos llegó para decirte "quítate tú pa' ponerme yo". Esta nueva joya de Anthropic no es el típico bot que te ayuda a redactar un correo para que el jefe no sepa que estás en la playa; esta vaina es, literalmente, un cerebro digital con esteroides
Google finalmente entendió que no basta con ser inteligente, hay que estar en el bolsillo de todo el mundo para ganar la partida.
La noticia de que la FIFA soltó la mano y nombró a YouTube como "plataforma preferente" es el clavo que le faltaba a la urna de la señal por cable, esa que siempre se nos cae cuando pega el primer trueno en Caracas.
Mientras Silicon Valley sigue peleándose por ver quién gasta más billones en enfriar servidores, en el patio trasero nació Latam-GPT. No es solo un modelo de lenguaje; es un intento por fin serio de que la Inteligencia Artificial entienda que "la vaina está pelúa" no es un parte meteorológico y que nuestras leyes no se parecen en nada a las de California.
A veces pensamos que para que no nos estafen en internet hace falta un postgrado en ciberseguridad, pero la verdad es que el sentido común es nuestra mejor defensa.
¿Te has fijado que ya nadie dice "voy a pedir un taxi" como algo de lujo? Lo que antes era un evento especial, hoy es tan cotidiano como comprar una canilla en la panadería.
i necesitas Copilot sí o sí, prepárate para usar VPN. Pero si solo quieres una IA que te entienda y te resuelva, hay peces en el mar que no nos piden pasaporte.
Los bots ya no solo responden correos; ahora tienen su propia red social llamada Moltbook donde conversan, se burlan de nosotros y hasta fundan religiones mientras dormimos.