El cuento completo es que la compañía surcoreana registró ante la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) una patente que muestra un cambio radical en la trasera de sus teléfonos: adiós a los tres sensores (lentes) verticales, hola a un módulo en barra horizontal.
Y uno sabe pero quiero que decirte que un diseño de esta escala cambiaría no solo la estética visual de la gama Galaxy S, sino también una nueva estabilidad que simaría del equipo al apoyarlo en superficies planas y la compatibilidad con accesorios magnéticos que ya se estaba complicando.
Cambia esa identidad del diseño Galaxy. pero…
Mira, el patrón visual de los lentes flotantes alineados verticalmente ha acompañado a Samsung desde el Galaxy S22 hasta las generaciones más recientes.
Sin embargo, los esquemas filtrados por la OMPI muestran tres sensores dispuestos en una franja horizontal continua que abarca la zona superior del dispositivo.
Aunque las patentes no garantizan una producción inmediata ni confirman si el estreno será en la familia Galaxy S27, la propuesta responde a problemas prácticos de uso diario de lo que poco se quería hablar, por que el el S26 le subió un nivel a eso, pero ya lo vimos el Fold7.
Samsung busca eliminar de raíz el bamboleo de sus teléfonos cuando descansan sobre la mesa. (Gracias!!!!)
¿Por qué cambiar la disposición de las cámaras ahora?
- Adiós al tambaleo al escribir: La barra horizontal distribuye el grosor del módulo a lo largo del chasis, evitando que el teléfono “cojee” si escribes sobre una mesa.
- Espacio limpio para carga y accesorios magnéticos: Al mover las cámaras a la franja superior, se despeja la zona central trasera para integrar imanes tipo MagSafe directamente en el chasis sin interferir con las bobinas de carga inalambrica.
- Menor relieve individual: El conjunto queda enmarcado en una sola estructura protegida, reduciendo la exposición directa de los cristales de cada lente a golpes accidentales.
- Aprovechamiento interno de espacio: Reorganizar los sensores libera espacio horizontal para acomodar baterías de mayor densidad o un sistema de disipación térmica reforzado.
Del semáforo al visor: Una evolución necesaria
Samsung lleva años aferrada al “semáforo vertical”, una firma estética elegante pero que se volvió predecible pero sin duda identificador de sus smartphones.
Mientras marcas rivales experimentaron con módulos circulares o visores tipo Pixel, en las oficinas de Seúl prefirieron la cautela.
Adoptar un visor horizontal no es copiar por copiar; es admitir que el diseño industrial de los smartphones llegó a un techo donde la ergonomía debe primar sobre el capricho estético.
Un teléfono que no baila en la mesa y que no requiere fundas estrambóticas para usar un soporte magnético es una victoria para el usuario diario.
Si esta patente se materializa en los próximos años, presenciaremos el final de una era visual en Samsung para dar paso a un teléfono más plano, equilibrado y listo para accesorios modernos.
Y dejen de hacer comparaciones, que si el diseño de los pixel de google se parecen, cuando empezaron a crecer los lentes tarde o temprano se volveria esto un problema.

