¿El internet por fin se pone serio con los negocios? Cantv abre las puertas de su Data Center a la Cámara Venezolana de Comercio Electrónico para meterle el pecho a la economía digital y sacar del “modo offline” a los que producen en el país.
La principal operadora de telecomunicaciones del país (Cantv) y la cúpula del comercio electrónico (CAVECOM) se reunieron en el Data Center de El Hatillo para integrar servicios de almacenamiento y fibra óptica al proyecto “Kit Digital Venezuela”. El objetivo es que más de 3 millones de comerciantes y emprendedores tengan donde alojar sus datos de forma segura sin depender de servidores externos.
El Hatillo: Donde los datos no duermen (ni se van con la luz)
Caminar por un Data Center (un edificio lleno de computadoras gigantes que guardan toda la información de internet) suele ser aburrido para muchos, pero para el que tiene una tienda online o cobra por Pagomóvil (el sistema de transferencia inmediata en bolívares), esto es el corazón de todo.
Esta semana, los duros de CAVECOM (la gente que sabe cómo se vende por internet en Venezuela) se metieron hasta la cocina del Data Center de Cantv en El Hatillo, estado Miranda. No fueron a tomar café; fueron a revisar los servidores dedicados (computadoras exclusivas para procesar datos de una sola empresa) y la infraestructura que va a sostener el Kit Digital Venezuela.
La importancia de esta alianza
Si eres emprendedor, sabes que el drama es el mismo: que si la página se cae, que si el hosting (el “alquiler” del espacio en internet para tu web) está en el imperio y no tienes dólares para pagarlo, o si la conexión no da para más.
- El Hecho: Cantv puso a disposición su red de fibra óptica (cables de vidrio que transmiten internet a la velocidad de la luz) para asegurar que el comercio no se detenga.
- El Objetivo: Quieren que 3 millones de venezolanos —desde el que vende tortas por Instagram hasta el que tiene una distribuidora en La Yaguara— tengan herramientas de hosting de bases de datos (guardar la lista de clientes y precios de forma organizada) con sello local.
El venezolano es un “resolver” por naturaleza. Usamos WhatsApp como si fuera Amazon y el estado de Instagram como vitrina de centro comercial. Pero vender por redes tiene un techo. Cuando el negocio crece, necesitas estabilidad.
En Venezuela, el comercio electrónico ha crecido porque es la única forma de saltarse el tráfico de Caracas o la falta de efectivo. Esta alianza busca que ese crecimiento no sea “a lo que salga”, sino con continuidad operativa (garantía de que el sistema no se apague nunca).
Es pasar de la economía del “escríbeme al DM” a una estructura donde tus datos están protegidos en El Hatillo y no flotando en el limbo.
Tener fibra óptica y servidores locales suena a primer mundo, pero en Venezuela es una necesidad de supervivencia. La pregunta es: ¿Estamos listos para dejar de ser vendedores de redes sociales y convertirnos en empresas digitales de verdad?, o nos da miedo que el sistema “se caiga” justo cuando el cliente va a pagar.

