LG Electronics introduce en Venezuela sus nuevas lavadoras y secadoras con AI DD™ y AI Wash™ 2.0, tecnologías que detectan peso, tipo de tela y nivel de suciedad para automatizar ciclos, ahorrar detergente y, básicamente, evitar que destruyas tu ropa por pura falta de criterio técnico.
Estamos acostumbrados a la vieja confiable: llenar el tambor hasta que no quepa un alfiler y rezar. Pero la AI DD™ de LG hace algo que nosotros rara vez hacemos: analiza. Detecta si lo que metiste es algodón rudo o esa camisa delicada que te costó un ojo de la cara y ajusta el movimiento del motor.
Lo que más me hace ruido (para bien) es el tema del AI Wash™ 2.0. Hay un mito urbano muy venezolano de que “mientras más espuma, más limpia”. Mentira. El exceso de jabón es el enemigo número uno de las fibras y de tu bolsillo. Que la máquina decida por ti cuánto detergente necesita según qué tan sucia esté la carga es quitarse un peso de encima. Es el fin de la era del “ojo por ciento”.
Y ni hablemos del secado. Aquí, o guindas la ropa en el tendedero del lavandero rogando que no llueva, o la metes en la secadora hasta que sale del tamaño de una Barbie por el exceso de calor. La propuesta de LG es simple: sensores de humedad reales. Si ya está seco, se para. Punto. No más ropa “tostada” ni gastos de luz innecesarios.
Al final, el motor Inverter Direct Drive es el que hace el trabajo sucio, pero es la IA la que pone el cerebro. No es que ahora la lavadora te vaya a dar consejos de vida (aunque no estaría mal), pero sí te va a ahorrar ese micro-infarto de cuando sacas un suéter y ahora le queda al gato.

