El tema es que, mientras nosotros vemos un celular fiel, los ciberdelincuentes ven una puerta abierta sin llave. Según el último reporte de ESET, el panorama en Latinoamérica y especialmente en casa, sigue siendo un festín para los virus.
El problema no es solo que seamos descuidados; es que Android es el rey del barrio por aquí y, lamentablemente, hay una mezcla peligrosa de teléfonos desactualizados y la costumbre de bajar aplicaciones “piratas” o APKs raras para no pagar una suscripción.
Los “viejitos” que no mueren: Trojan.Android/Exploit
Es increíble, pero hay virus que tienen más de diez años y siguen dándonos dolores de cabeza. Es como ese repuesto de carro viejo que todavía se consigue porque hay demasiados modelos circulando.
- El fantasma del WebView (CVE-2012-6636): Este es un clásico. Ataca aplicaciones que usan componentes antiguos para mostrar páginas web dentro de la app. Aunque tu teléfono sea un gama alta de este año, si usas una app vieja que no se actualiza, por ahí te pueden entrar.
- Lotoor (El que busca ser el jefe): Este lleva desde 2010 buscando ser el “root” de tu equipo. Si lo logra, puede desinstalar tu antivirus o meter otros virus peores sin que te des cuenta.
El peligro en la TV: Trojan.Android/Pandora
Este es el que más me llama la atención porque toca algo que usamos mucho: los Android TV Box o los famosos “sticks” para ver películas “gratis”. El virus Pandora se esconde en esas aplicaciones de streaming que no están en la Play Store.
Lo que hace es convertir tu cajita o tu tele en un “zombie” (una botnet) que ataca a otros servidores en internet mientras tú intentas ver el partido o una serie. En algunos casos, el aparato ya viene infectado de fábrica. Literalmente, metes al enemigo en la sala de tu casa.
¿Cómo no salir “tablas”?
No hay que ser un experto en sistemas, pero sí tener un poco de malicia:
- Actualiza siempre: Si el teléfono te pide actualizar, hazlo. Es el escudo más barato que tienes.
- Ojo con las APKs: Yo sé que el spanglish de “Premium Free” suena tentador, pero bajar apps fuera de la tienda oficial es como comprar comida en la calle sin saber quién la cocinó.
- Revisa los permisos: Si una aplicación de linterna te pide permiso para ver tus contactos y tu ubicación, bórrala. No tiene sentido.
- Usa seguridad: Tener una solución de seguridad confiable (como ESET) ayuda a detectar esos comportamientos raros antes de que te vacíen la cuenta o te clonen la tarjeta por NFC.
Al final, la tecnología avanza, pero los trucos para engañarnos siguen siendo los mismos. Un poquito de criterio y menos “descargar gratis” nos ahorran un buen mal de ojo digital.

