Movistar llegó a los 10 millones de clientes y que su “regalo” es cambiar la forma en que nos atienden en los Centros de Servicio (CDS), me suena a que alguien por fin leyó el cuarto de lectura.
Menos taquilla, más “vibe”
Lo que están montando en el CCCT y en la Torre Parque Canaima (y pronto en Valencia y Barquisimeto) no es la típica oficina gris con vidrios blindados. La idea es un modelo 360. ¿Qué significa eso en cristiano? Que el flujo es más ligero, hay zonas de experiencia para tocar los bichitos (teléfonos) antes de comprarlos y hasta áreas de entretenimiento.

Es como cuando vas a casa de ese amigo que tiene todo ordenado y te ofrece café apenas entras; la intención es que no sientas que vas a “perder la mañana”, sino a resolver y, de paso, ver qué hay de nuevo en el mercado.
El detalle de la “Esquina Verde”
Hay algo que me llamó la atención y es el tema de las Esquinas Verdes. Todos tenemos una gaveta en la casa llena de cables pelados, baterías infladas y teléfonos que murieron en el 2015 o antes en peores casos. Tirar eso a la basura normal es un crimen ambiental, así que tener un punto donde llevar ese cementerio tecnológico para que lo reciclen seriamente es un plus de responsabilidad que se agradece.

¿Hacerlo online o ir al sitio?
A pesar de que ahora todo lo queremos resolver por la App Mi Movistar, por el Bot o incluso comprando el chip por Mercado Libre, a veces hace falta el cara a cara. Especialmente para las Pymes o cuando necesitas una asesoría que un algoritmo no te va a dar.
Llegar a 10 millones de usuarios en un mercado tan rudo como el nuestro no es poca cosa. Mantenerse ahí implica que, más allá de la señal, la gente sienta que del otro lado hay alguien escuchando.

Lo que me queda de esto: La tecnología avanza, pero el servicio al cliente sigue siendo el corazón de todo. Si vas a celebrar un hito. Ojalá este concepto de “atención sin barreras” se contagie a otros sectores, porque el tiempo del venezolano vale oro.


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