Confiar en que una empresa de tecnologĂa cuidarĂĄ tus secretos por "buena gente" es como creer que el trĂĄfico en la Autopista Francisco Fajardo va a fluir un viernes de quincena a las 5:00 p.m. Si no mueves tĂș el candado, el candado no existe.


Confiar en que una empresa de tecnologĂa cuidarĂĄ tus secretos por "buena gente" es como creer que el trĂĄfico en la Autopista Francisco Fajardo va a fluir un viernes de quincena a las 5:00 p.m. Si no mueves tĂș el candado, el candado no existe.