Buscar una computadora en Venezuela es casi un deporte extremo: hay que esquivar precios inflados, vendedores que te prometen la NASA en una computadora diciendo que esta nueva y la eterna duda entre “nuevo” o “refurbished”.
Caminar hoy por cualquier centro tecnológico en Caracas —llámese City Market o la tienda de confianza en Instagram— es darse un baño de realidad. He estado revisando lo que se mueve en ventas este comienzo de año y la tendencia está clarísima: ya nadie busca luces de colores ni diseños galácticos.
La economía no está para experimentos. Por eso, el mercado se ha dividido en dos: los que pueden invertir en una Mac y los que (inteligentemente) se han ido por la “gama empresarial reacondicionada”.
Para que me entiendan los que no son techies: comprar una laptop hoy es como buscar un carro usado.
El Procesador es el motor. No necesitas un Ferrari (un Core i9) para ir a la universidad, porque vas a estar en cola (escribiendo Word). Con un motor fiable (Core i5 de 10ma gen en adelante o un Ryzen 5) vas sobrado.
La RAM es el tamaño de la mesa donde trabajas. Si tienes una mesa chiquita (4GB), apenas pones el cuaderno, se te cae el café. Necesitas mínimo una mesa mediana (16GB) para tener el PDF, Spotify y el navegador abiertos sin que la computadora sufra una embolia.
El SSD es qué tan rápido sacas las cosas de la mochila. Si usas disco duro viejo, es como buscar un lápiz en un bolso desordenado. Con SSD, todo aparece al instante.
Dicho esto, ¿qué es lo que más rinde por el precio?
1. La reina indiscutible: Lenovo ThinkPad (Series T480/T14)

Estas máquinas son el Toyota Corolla de la informática. Son feas, cuadradas y negras mate, pero son inmortales. Se caen y rompen el piso. En Venezuela son líderes en ventas de segunda mano porque los repuestos se consiguen hasta en la farmacia. Tienen un teclado que es una delicia para tipear tesis a las 3 AM.
2. La opción equilibrada: Dell Latitude serie 7000

Si la ThinkPad es un tanque, la Latitude es un sedán ejecutivo. Se ven mucho en las oficinas y ahora en los pupitres. Son ligeras, tienen buena pantalla y, crucial para nosotros, suelen tener baterías decentes que aguantan un par de horas si se va la luz en medio de una clase por Zoom.
3. La inversión a largo plazo: MacBook Air M1/M2

Aunque ya tienen sus años encima para este 2026, siguen siendo bestias. El chip de Apple gestiona la batería como ningún otro. Si tienes el presupuesto, es la compra más segura: no se devalúa tanto y no vas a pelear con virus. Eso sí, prepárate para comprar adaptadores (dongles) para todo.
Un consejo final de panas: huyan de las laptops nuevas que cuestan 200 dólares y traen procesadores “Celeron” o marcas impronunciables. Eso es pan para hoy y hambre (y lentitud) para mañana. Es mejor un equipo usado de gama alta que uno nuevo de juguete.
Al final, la mejor laptop no es la más potente, es la que no te deja tirado la noche antes de la entrega.


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