Estamos en enero de 2026 y, mientras la mayoría seguimos recuperándonos de los gastos de diciembre, en Las Vegas (CES) las marcas están lanzando los juguetes que todos vamos a querer—y quizás no podamos pagar—este año. Me detuve a leer sobre el nuevo LG Micro RGB evo y, honestamente, hay que hablar de esto:
Olvidemos por un segundo las siglas complicadas que a los departamentos de marketing les encanta inventar. ¿Qué es lo que realmente está pasando aquí?
No es el televisor de tu abuela LG lleva años siendo el rey del OLED (esos negros perfectos que hacen que las películas de terror den más miedo). Pero ahora agarraron esa experiencia y la inyectaron en la tecnología RGB. Imagina que antes pintabas un cuadro con brocha gorda (tecnología vieja) y ahora te dan un pincel de un solo pelo (Micro RGB). Los LEDs son tan pequeños y precisos que la definición da un salto cuántico.
El cerebro detrás de la pantalla Aquí es donde entra lo que llaman el procesador alpha 11 AI. Para ponerlo en criollo: este chip es como tener a un editor de video profesional metido dentro del televisor arreglando la imagen en tiempo real antes de que tú la veas.
Usan algo llamado “Dual Super Upscaling”. Piensen en esto como cuando intentas ver un video viejo de YouTube en una pantalla 4K y se ve pixelado; bueno, este procesador limpia y rellena esa información para que se vea nítido. Es como ponerle lentes a alguien que tiene miopía: de repente, todo tiene bordes definidos.
Colores que no están lavados El punto fuerte de este modelo es el color. Dicen que cubre el 100% de los estándares BT.2020 y Adobe RGB. ¿Qué significa esto para los mortales que no somos diseñadores gráficos? Que el rojo de un Ferrari o el verde del Ávila en una tarde despejada se van a ver en la pantalla exactamente como los ven tus ojos en la vida real. Nada de colores “lavados” ni saturación radioactiva falsa.
Si eres de los que trabaja editando fotos o videos, esto es un sueño, porque lo que ves es lo que es.
Inteligencia que sí sirve El sistema operativo (webOS) ahora viene con más IA. Prometen que el televisor aprenderá tus gustos mejor que tu pareja. Si siempre ves series de crimen los viernes, el TV ya sabrá qué sugerirte. Además, el control de brillo es tan preciso (más de mil zonas) que ya no verás esa “neblina” gris cuando hay una escena oscura con una lámpara encendida.
El problema del tamaño (y del ascensor) Este modelo (el MRGB95) viene en 75, 86 y 100 pulgadas. Aquí es donde entra mi dosis de realidad venezolana: si vives en un apartamento estándar de Caracas, meter una pantalla de 100 pulgadas va a ser un operativo logístico más complejo que estacionar en el Sambil un 24 de diciembre. Pero si tienes la pared (y el presupuesto), visualmente promete ser una ventana a otro mundo.
En fin, la tecnología avanza rápido. LG está apostando a que la precisión del color es el nuevo lujo, y por lo que veo en papel, tienen con qué respaldarlo.

